
El desplazamiento de un lado a otro a través de tres cuerdas entrelazadas, en eso consiste básicamente. El puente tibetano está compuesto por dos cuerdas que se encuentran paralelas a la misma altura y nos sirven para colocar las manos, haciendo una función de barandilla. La tercera cuerda se encuentra posicionada justo en medio de las otras dos y nos servirá para apoyar los pies mientras cruzamos el puente.
La sensación es muy parecida al de un funambulista sin el peligro de caída ya que existe una cuerda adicional de seguridad en caso de pérdida de equilibrio. La práctica de este deporte te permite atravesar pasos verticales, barrancos, o cualquier precipicio inaccesible con cualquier otro medio.
Algunos consejos…..
Ropa muy cómoda y nunca ir solos, son dos de las cosas más importantes en la práctica de Puente tibetano. Si desconocemos donde realizar esta actividad debemos dirigirnos a una de las empresas que se dedican a hacer travesías. Profesionales especializados nos pueden instruir a la vez que facilitarnos el material necesario. Un buen ejemplo lo encontramos en la empresa Tribalia, en la localidad de Villa De Ves, provincia de Albacete en la que diversos profesionales de larga trayectoria en el ámbito del ocio y tiempo libre, especializados en el desarrollo de actividades en la naturaleza enfocadas al uso y disfrute responsable de los recursos naturales de la zona.