Es lo último en actividades en climas fríos, esquiador y perro deben formar un auténtico equipo coordinando sus esfuerzos.

Se esquía tan rápido como se puede y el perro corre tan rápido como puede, por lo que la armonía entre ambos es la clave para llegar a algo emocionante, una experiencia gratificante.
El skijoring es el deporte de invierno que más crece en los últimos años, quizá una de las muchas razones sean que se presentan los mejores elementos del esquí a campo a traviesa y el trineo de perros.
El trabajo de equipo es el pilar de este deporte único, con participantes en ambos extremos del arnés en un constante estado de esfuerzo. Los esquiadores no son pasajeros pasivos; trabajan con los perros para aumentar la velocidad, en lugar de ser tirados.
El complemento normal para practicar skijoring son dos perros y un esquiador en buen estado, de esta menara se pueden alcanzar velocidades de 40 kilómetros por hora. Una vez se dominan todas las facetas del deporte sus movimiento son muy excitantes. Con la instrucción y el equipamiento adecuado, se puede alcanzar un alto nivel de competencia.

Según palabras de Thompson, finalista en quinto lugar en el Campeonato Mundial de Skijoring en 2001: “El deporte no está limitado a las razas nórdicas. Si a su perro le gusta tirar cuando lo pasea, entonces amará el skijoring. Así que si tiene un cachorro de labrador, ovejero alemán, otro tipo de ovejero o cualquier otra raza que le guste estar al frente, le podrá enseñar este deporte. Aprenden muy rápido. Eso sí, comience por caminar o correr con el equipo puesto. Esto hace que el perro se vaya acostumbrando al arnés. Ellos sabrán exactamente qué hacer cuando llegue la nieve. Es más difícil enseñarle a un perro cuando usted está sobre los esquíes porque hay más cosas que pueden enredarse. Si intenta entrenar a los perros sobre los esquíes, probablemente volverán y harán un círculo a su alrededor y enredarán la cuerda entre sus piernas. Por eso, enséñeles sin los esquíes en noviembre y comience a darles órdenes de inmediato, pero no los sobrecargue”.
La correa, que se coloca alrededor de la cintura del esquiador, y la cuerda de remolque que se ajusta al arnés del perro, deben estirarse y retraerse para acomodarse al ritmo opuesto y a la cadencia del esquiador y de los perros. Skijor Now fabrica y vende un sistema que utiliza cuerdas elásticas y un mecanismo de liberación rápida para que el esquiador pueda separarse de los perros en caso de una caída.

Los expertos hablan que el mayor desafío para el perro, es enseñarle a ignorar las distracciones en el camino. Las órdenes del esquiador deben ser las más importantes si quiere mantener el control.
Como también hay que saber que el mayor paso, es lograr que su perro corra al frente con confianza. Una vez que eso sucede, todo lo demás se desarrolla solo. Lo básico se aprende muy rápido. La gran mayoría de los perros practicarán skijoring en un nivel aceptable, lo que significa, que pueden mantener la cuerda tensa y permitir al esquiador moverse hacia delante sin atropellar la cuerda.
Thompson, por ejemplo, recomienda practicar skijoring en grupo, donde un equipo siga al otro.
La persecución es instintiva para los perros; se desempeñan mejor cuando persiguen algo. No es tan fácil distraerlos cuando su atención está puesta al frente y los incentiva a tirar con más fuerza. Cuando antes se los junte con otro equipo, mejor. Eso aumenta su comprensión de qué hacer.
Comenta Thompson: “La mejor parte del skijoring es que es un verdadero deporte de equipo. Su perro es una parte de la ecuación, y usted es la otra”.