Ciudad marcada por la riqueza monumental de iglesias, palacios y casonas.
Con uno de los cascos viejos más importantes de España, repleta de iglesias, palacios y casonas, Cáceres fue declarada patrimonio de la humanidad y está considerada el tercer conjunto monumental de Europa.
Los hallazgos arqueológicos de la cueva de Maltravieso nos indican que los primeros asentamientos de la ciudad se remontan a la prehistoria. Por los árabes fue llamada Qazris, que levantaron en el siglo XII una imponente muralla almohade, incapaz de contener a las huestes de Alfonso IX, que reconquistó la ciudad en 1229.

Iniciaremos nuestro recorrido en la plaza Mayor, por donde pasamos bajo el oblicuo arco de la Estrella, del siglo XVIII, que fue una de las cinco puertas de la original muralla almohade y que se abre junto a la torre de Bujaco, un torreón romano donde destaca el balcón de los Fueros del siglo XII.
Adosada a la torre, la ermita de Nuestra Señora de la Paz construida sobre una capilla renacentista. En su interior se encuentra un bello retablo con una talla de la Virgen homónima.
Ya en la plaza de Santa María nos topamos con una serie de palacios que otorgan esplendor de la ciudad medieval, entre ellos, el Montezuma, que perteneció al capitán Juan Cano de Saavedra, compañero de armas de Hernán Cortés y fue costeado con el oro que se trajo de México. Pero sin duda, el protagonismo se lo lleva la catedral de Santa María la Mayor, que comparte honores con la originaria sede del obispado de Coria. Fue el primer templo construido tras la reconquista fusionando románico y gótico, acoge el Cristo Negro, testigo de la jura de los Fueros de Isabel la Católica.

Muy cerca, en la plaza de San Jorge, patrono de Cáceres, está el palacio de los Golfines de Abajo con su fachada plateresca, y muy próximo también, el palacio de Ovando. Contigua a la plaza de Santa Ana, la torre de los Carvajal, es la más antigua de las torres señoriales de Cáceres, adosada al palacio de los Carvajal, uno de los linajes más influyentes de la ciudad. El palacio Episcopal, tiene su última reforma en el año 1587, según el friso de la fachada renacentista, pero podría tratarse del palacio más antiguo de Cáceres.
Siguiendo las estrechas calles, las subimos hasta llegar a la parte alta de la ciudad y llegamos a la plaza de San Mateo, donde encontramos el convento de San Pablo, del siglo XVI, el torreón de la Casas de la Cigüeña y la iglesia de San Mateo, gótica y en cuyo interior alberga diferentes sepulcros de familias con títulos. La Casa del Sol conserva la portada gótica, mientras que la Casa de las Veletas presenta un aljibe árabe.
El último tramo de nuestra ruta nos lleva al barrio de San Antonio, donde se asentaba la judería Vieja y cuya sinagoga ocupó el lugar donde se alza la ermita de San Antonio de 1470 y con dinero de los Golfines. Ya fuera del recinto amurallado, no debemos dejar de visitar la iglesia de Santiago de los Caballeros, reformada en el siglo XVI sobre un templo románico, el palacio de la Audiencia, del siglo XIX, está construido sobre un edificio anterior del que aún se conserva el bonito patio renacentista, igual que el convento de Santo Domingo, con frisos de azulejos toledanos.

Y bastante alejados del centro están el
convento de San Francisco Extramuros, con la iglesia más grande de la provincia, la
ermita del Espíritu Santo, mudéjar del siglo XIV, y el santuario de
Nuestra Señora de la Montaña, del siglo XVIII, con un retablo mayor barroco.
Cómo Llegar
Desde Madrid por la autovía N-V hasta Trujillo donde tomaremos la N-521 hasta Cáceres. La N-630 comunica Cáceres con Salamanca vía Plasencia y con Sevilla vía Mérida.
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