Dejamos Ciudad Real a una distancia de tan sólo 30 Km. por la N-430, Daimiel, de donde emergen los Ojos del Guadiana, dando inicio a su curso y reciben el aporte de las aguas del río Cigüela. Una orografía prácticamente plana da lugar a la inundación de terrenos, formando extensos humedales que se denominan tablas. En Daimiel, es interesante visitar la iglesia de Santa María la Mayor, la de San Pedro Apóstol, el convento de San Francisco, entre otros atractivos monumentales.

La explotación de los acuíferos y desecación de la tablas en los últimos decenios han permitido que 125 mil hectáreas pasaran de secano a regadío. Las Tablas de Daimiel, declarado parque nacional en 1976, es uno de los últimos vestigios de humedales pero como carece de aportes hídricos propios, su pervivencia debe regularse mediante trasvases.
Apenas 11 Km. separan Daimiel del Parque Nacional de las Tablas. Importantísimo para la avifauna, uno de sus mayores valores, con la garza imperial y el pato colorado como protagonistas y, gracias a la progresiva regeneración del humedal encontramos distintas anátidas como el ánade real, cigüeñas y aguiluchos, además de un habitat idóneo para anfibios como la salamandra, la ranita de San Antonio, galápagos y culebras. Entre los mamíferos encontramos el turón, la comadreja, la nutria y el zorro. En cuanto a la flora está representada por los bosques de encinas y una gran variedad de vegetación de sus marjales y sus praderas sumergidas, denominadas en esta zona, ovas. El Parque, que ocupa una superficie de 1.928 hectáreas, se le añade una zona periférica de protección de 3.500 hectáreas.

Justo al otro extremo de la ruta separados por 77 Km. por la N-430, las Lagunas de Ruidera. Comenzando el trayecto encontramos el yacimiento prehistórico de la edad del bronce de Motilla del Azuer, con una zona amurallada, torre, enterramientos y restos de viviendas.
A 11 Km. está Manzanares, histórica población y justo en el término, el castillo de Pilas Bonas de la orden de Calatrava y de mediados del siglo XIII, mantiene en pie la torre del homenaje, la plaza de armas y la capilla. El monumento de más interesante de esta población es la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de finales del siglo XIV, que cuenta con una preciosa portada de estilo plateresco. Prácticamente en las inmediaciones, cruzamos Membrilla, población que ubica la ermita de Nuestra Señora del Espino y un castillo que perteneció a la orden de Santiago. Muy interesantes son los molinos edificados cerca del río Azuer como el molino Rezuelo, único que se mantiene casi intacto en su estructura original.
La siguiente localidad, La Solana, está situada ya en el Campo de Montiel, le sigue Alambra, última población antes de llegar en apenas 20 Km. a las Lagunas. La N-430 cruza el parque en el meridiano que conforman sus 3.772 hectáreas y señalan el límite provincial entre Ciudad Real y Albacete.

Declarado Parque Natural en 1970, las Lagunas de Ruidera salvan importantes desniveles mediante cascadas de gran espectacularidad, como la del Hundimiento. El conjunto que conforma es un espectacular paisaje constituido por dieciséis lagunas conectadas entre sí mediante cascadas, torrentes y corrientes subterráneas. Lo mismo que ocurre con las Tablas de Daimiel, su interés se centra en la avifauna acuática constituida por una de las mayores riquezas y valor ecológico que existen. Catalogado como zona de especial protección para las aves e incluido en los humedales de importancia del convenio Ramsar.
La CM-3115 en su intersección con la N-430 y antes de llegar a Argamasilla de Alba, encontramos el castillo de Peñarroya, una fortaleza árabe enclavada en una peña roja sobre el río Guadiana. Conquistada por las tropas cristianas del capitán Alonso Pérez de Sanabria, cuentan las crónicas que en ella se localizó la imagen de Nuestra Señora de Peñarroya.

Finalizamos nuestra ruta en Argamasilla de Alba, municipio emblemático ya que la mayoría de los estudiosos lo ubican “como ese lugar de la Mancha” del que Miguel de Cervantes no quería acordarse. Así pues, es de visita obligada la cueva de Medrano llamada de tal forma por ser el nombre del corregidor de la época en que Cervantes estuvo en la cárcel, y el lugar donde al parecer concibió y redactó la primera parte de El Quijote. Otro punto de interés cervantino, es la Iglesia de San Juan Bautista, capilla que mandó construir don Rodrigo de Pacheco como voto tras la enfermedad que le producía “un gran dolor que tenía en el cerebro” según el texto del óleo existente en la mencionada capilla.
Cómo Llegar
A Daimiel accedemos por la N-430, a unos 31 Km. de Ciudad Real y 23 Km. de Manzanares. Desde allí llegamos al Parque de las Tablas de Daimiel. Y desde Daimiel también, pero en dirección a Manzanares por la N-430, llegamos a las Lagunas de Ruidera.