Un auténtico kayista debe conocer su embarcación y sentirla como su segunda piel.
Cuando nos referimos al kayak, hablamos de una embarcación pequeña, un tipo de piragua en la que el practicante va sentado mirando hacia la proa en el sentido de la marcha y que lleva en sus manos una pala como elemento propulsor.
Respecto al deporte, existen dos tipos de kayaks dependiendo del medio: kayak de aguas planas y kayak de aguas rápidas. El primero contempla el kayak de mar y de los lagos; y el segundo, llamado también de aguas blancas o aguas bravas.
Kayak de mar

Es la disciplina piragüistica que utiliza el kayak para viajar por el mar, desde unas horas hasta varias semanas con autonomía. La piragua suele ser a piragua más larga (para que sea más rápida, direccional y navegue de una manera segura sobre las olas) y normalmente tiene unos compartimentos estancos (o tambuchos) para guardar el material de camping, alimentación, ropa,... dentro.
Se suelen encontrar de 1 y 2 plazas por las costas de todo el Planeta. Algunos modelos tienen timón y otras no, estos últimos son los que respetan mas el modelo original ya que son embarcaciones diseñadas para ser giradas mediante una técnica de paleo conocida como la palada circular, dirigiéndose estas últimas, con el tipo de palada y con las caderas.
Las musleras son opcionales en este tipo de embarcación pero recomendables para un mejor control de cadera. Algunos kayaks para zonas frías son forrados interiormente en Poliuretano o fibra aislante.
Los kayaks canadienses, por ejemplo, son usados para lagos y lagunas, son embarcaciones de 4 a 5 m en forma de huso hidrodinámico. Requieren cierto entrenamiento para usarlos ya que son relativamente inestables.
En general, todos están compartimentados a popa y proa, y llevan compartimientos estancos que permiten guardar elementos de camping, además están dotados de una red elástica sobre la cubierta para transportar aquellos elementos de mayor volumen. Además del remo es importante llevar una esponja y un recipiente para achique, algunos cuentan con bomba manual de achique.
Es muy recomendable usar una pieza de poliuretano rígido cuadrada de 40x40 cm. como boya de rescate o afirme. Esta boya es imprescindible para realizar autorescates, a no ser que dispongamos de un flotador de pala o padel float.
Kayak de río

Corto y achatado, tiene una manga más ancha y eslora más corta, proa achatada, casi roma. Es muy maniobrable y requiere de cierta destreza y condición física para dominarlo.
Es bastante liviano y puede ser transportado al hombro. Su característica principal es que se tiene musleras que se ajustan a las piernas del kayakista y esto le permite dominar con movimientos del tronco la embarcación. El calado es de apenas unos 10 cm.
Kayak para rápidosAdicionalmente a la embarcación y el remo, para navegar en aguas blancas se utiliza un faldón de neopreno que se ajusta a la cintura del kayakista y al contorno de la boca del kayak, esto para evitar que el agua penetre en la embarcación. Las personas aficionadas al kayak de aguas rápidas o whitewater, practican ejercicios de autorescate. Para esto aprenden técnicas de volteo completo o medio volteo en sus kayaks, técnica denominada esquimotaje, por esta razón es importante el uso del faldón o cubrebañera.
El kayak de Kayak-polo es parecido al de aguas bravas, pero con la proa y popa romas, para no dañar a los adversarios. También existen los kayaks de travesía o de mar usados para largos viajes a remo.
Embarcación y Equipo
Se construyen principalmente de fibra de vidrio o polímeros especiales, como poliestireno de alta densidad, kevlar, resinas y policarbonatos, también existen inflables de caucho.
Antiguamente se construían de pieles, lonas o plásticos sobre esqueleto de madera. Existen además de madera, aluminio y zinc. Hoy en día predominan los de materiales sintéticos.
Como mínimo necesita una pala (el remo se utiliza en el deporte del remo y sólo tiene una hoja) para ser funcional. La pala es de doble "cuchara", es decir una sola pértiga con hojas a ambos lados. Las hojas se colocan angularmente desfasadas para disminuir la resistencia del aire sobre la superficie de la hoja durante la fase aérea de la remada.
Muchos kayakistas prefieren no rotar las cucharas para disminuir la posible fatiga de la muñeca y fricción en las manos (aunque estos son solo una minoría). Lo que sí varía es el ángulo, ya que los diferentes palistas se acostumbran a usar ángulos diferentes. Las palas se fabrican de diversos materiales. La pértiga puede ser de aluminio, fibra de vidrio o de carbono y las hojas de fibra de vidrio o algún polímero.
El Palista de aguas planas suele utiliza, además de ropa adecuada al medio y al clima del lugar particular a navegar, un equipo que consta de un cubrebañeras o faldón que consiste en una pieza de material impermeable que evita que entre el agua en el interior de la embarcación y que se fija mediante elásticos a la abertura (bañera) donde se introduce el kayakista.
Para maniobras de autorescate es aconsejable contar con una boya plana de apoyo, que consiste en un rectángulo de poliuretano expandido, poliestireno expandido o madera de balsa de aproximadamente 30 x30 x 10 cm., cubierto con una red de elásticos firmes, que sirve para apoyar el extremo de una de las palas.
Es recomendable el uso de un chaleco salvavidas apropiado y además de un traje térmico de neopreno que incluya los pies. Es sugerido el uso de lentes para el sol y guantes para proteger las manos de la salinidad y fricción.
Conviene surtir los compartimientos estancos de víveres, anzuelos, una linterna y ropa de abrigo más agua de beber. Si se sufre de mareos es recomendable el uso de limón o una pastilla contra el mareo.
Muy recomendable, si se puede adquirir, llevar sujeto firmemente a la manga o al pecho un botellín con aire comprimido para 5 minutos. (En caso de voltear bajo un remolino o entre rocas sumergidas).
Para travesías largas son recomendables brújulas o GPS, además de telefonías celulares o en onda corta y llevar cartas de navegación.
* Equipo especial del palista de aguas rápidas
El Palista de aguas rápidas adicionalmente utiliza un equipo especial que consta como mínimo de:
Chaleco (clase III o IV).
Casco para descenso de ríos.
Calzado adecuado.
Boya de apoyo (Kayak de mar o lagos)
Adicionalmente es útil también:
Traje de neopreno.
Cubrenariz
Espejo de mano, para señales.
Silbato para señales
Cuchillo para río.
Balde pequeño o esponja absorbente.
Linterna para inmersión.
Llevar elementos de calafateo en los compartimientos (epóxidos, masillas etc).
Principales maniobras del kayakista

El kayakista experimentado puede desarrollar técnicas de boga, equilibrio con la pala o remo, pudiendo sortear fácilmente olas u ondulaciones sorpresivas de la superficie. Además puede autorescatarse frente a una emergencia.
Un kayakista debe aprender a recuperar la embarcación si esta es volcada por algún motivo, para ello es indispensable la boya de apoyo y los implementos de achique que pueda portar.
Unas de las maniobras más características del kayakista tanto de río como de mar es el Roll up que es la maniobra para recuperar la posición después de un volcamiento. Esta maniobra de autorescate requiere de entrenamiento constante y consiste en una maniobra simultánea que comprende los movimientos de cintura y remo junto al que se ejerce en las musleras para recuperar la posición normal sobre el agua.
Un kayakista curtido recuperará fácilmente su postura si acontece el volcamiento, pudiendo incluso salvar la vida (sobre todo en aguas gélidas) si la acción es ejecutada en forma correcta.
Primero debe intentar sacar ambas manos y el remo en forma paralela al kayak, simultáneamente se hace un juego con la cintura usando las musleras como apoyo intentado recuperar el kayak, el impulso final es con el remo que sirve de apoyo.
Para el kayakista de mar, la maniobra de vararse en una playa de mucho oleaje puede resultar peligrosa si no se ejecuta correctamente. En primer lugar hay que ubicar la zona con menor turbulencia posible y alejada de las rocas o bajíos. Luego hay que estudiar la zona que se ha elegido para determinar el oleaje y su frecuencia. Ubicarse a tras-olas y aproar la embarcación en el sentido transversal de la dirección de las olas.

Elegir el momento en que una ola se desarrolla para impulsar el kayak como si fuese una tabla de surf. Mantener la dirección con golpes de pala. Dejar que la ola se retire antes de salir de la embarcación, nunca lo haga antes pues apoyará el kayak en un extremo y puede partirlo. Desaguar el kayak tomando un extremo y levantándolo levemente y dándole vueltas lentamente hasta vaciarlo, nunca lo levante totalmente.
Para el kayakista de río, la situación es diferente, debe llevar obligatoriamente el casco y su mayor peligro serán las arremolinadas y las rocas sumergidas. Uno de los mayores peligros es la succión bajo la superficie por un remolino o quedar dando rollos en una arremolinada vertical. Otro de los peligros es golpear la cabeza contra una roca en un volcamiento en aguas blancas, puede sufrir daños cervicales severos. El kayakista de río debe ir remontando tipos de rápidos según su experiencia.